miércoles, 02 de junio de 2010

En el duelo que enfrentó a Kasparov con 32 computadoras en serie, se han demostrado diversas cosas:
Kasparov odia perder, y más aún siendo derrotado por un ordenador.
Y lo más importante, se ha creado un dilema entre la
inteligencia humana y la artificial.

El Deep Blue (máquina contra la que se enfrentó Kasparov) puede realizar hasta 200 millones de jugadas por segundo, pero no es capaz de desechar las jugadas más absurdas y las que menos efectividad tienen. Pero aún así es más de lo que cualquiera de nosotros calcularíamos en toda nuestra vida. Y esto da que pensar, ya que si uno de nosotros dispusiésemos de toda la eternidad para pensar, se podría ganar a cualquiera. Esto no demostraría la inteligencia, sino una paciencia infinita.
Por esto, a pesar de que las máquinas puedan calcular tal cantidad de datos en tan poco tiempo, no se demuestra que sean inteligentes.
La inteligencia, está definida como la capacidad de resolver problemas, y una computadora solo es capaz de solucionar los problemas que les manda su dueño. Por lo que se podría decir que las máquinas no son inteligentes.

Los humanos, pueden resolver más problemas, pueden crear nuevas cosas, nuevos problemas, los humanos pueden querer, la victoria les llena y la derrota los deja momentáneamente mal (viendo la cara que puso Kasparov en su duelo con la máquina) y todo esto, hace que el ser humano sea único, hace que el ser humano sea inimitable (ni siquiera por las máquinas Guiño Guiño



Publicado por Antia_BM_Love @ 10:37
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